Resumen
En el presente artículo realizaremos un abordaje histórico de las cooperativas en Entre Ríos desde fines del siglo XIX hasta la década de 1970. Partimos de una hipótesis de trabajo: el crecimiento del cooperativismo desde fines del siglo XIX se produjo a partir de la triangulación entre producción agraria, formación de colonias y expansión del ferrocarril. Las cooperativas agrarias se formaron, entonces, para concentrar la producción producida en las colonias por los y las pequeños y medianos productores. Una transformación se producirá más tarde, a partir de la década de 1920 con la expansión de los caminos, lentamente se va a ir reconfigurando la formación de las cooperativas, ya no ancladas en las localidades con estaciones ferroviarias. La segunda etapa se produjo a partir del segundo plan quinquenal, el cual incentivó la instalación de un gran número de cooperativas de distintas características en todo el territorio.
In this article, we will examine cooperatives in Entre Ríos from the late 19th century to the 1970s. We start from the working hypothesis that the growth of cooperativism from the late 19th century onwards was the result of the triangulation between agricultural production, the formation of colonies and the expansion of the railway. Agricultural cooperatives were formed to concentrate the agricultural production of small and medium-sized producers in the colonies. A transformation took place a few decades later, starting in the 1920s, with the expansion of roads, which slowly reconfigured the formation of cooperatives, which were no longer anchored in localities with railway stations, but rather with consolidated roads. The second stage began with the second five-year plan, which encouraged the establishment of a large number of cooperatives of different types throughout the territory
Neste artigo, abordaremos as cooperativas em Entre Ríos desde o final do sé- culo XIX até a década de 1970. Partimos da hipótese de trabalho de que o crescimento do cooperativismo desde o final do século XIX se deu a partir da triangulação entre a produção agrícola, a formação de colônias e a expansão da ferrovia. As cooperativas agrícolas foram formadas, então, para concentrar a produção agrícola produzida nas colônias pelos pequenos e médios produtores. Uma transformação ocorrerá algumas décadas mais tarde, a partir dadécada de 1920 –com a expansão das estradas –, lentamente, a formação das cooperativas será reconfigurada, não mais ancoradas nas localidades com estações ferroviárias, mas com estradas consolidadas. A segunda etapa ocorreu a partir do segundo plano quinquenal, que incentivou a instalação de um grande número de cooperativas de diferentes características em todo o território
Una aproximación histórica a las cooperativas de Entre Ríos
Karen Catelotti [1]
Maximiliano Camarda[2]
Cristian Wilson [3]
- Introducción
El cooperativismo en Entre Ríos acompañó desde sus orígenes al desarrollo cooperativista nacional. Según el análisis de Plotinsky (2015), la primera cooperativa de consumo, “La Asociación Panadería del Pueblo”, fue fundada en la ciudad de Paraná en octubre de 1857. La primera cooperativa agraria denominada: “El Colmenar”, fue creada -también en Paraná- en 1865. Una de las primeras cooperativas de crédito fue el Fondo Comunal Sociedad Cooperativa Agrícola Ltda. de Villa Domínguez, también en Entre Ríos. Sostiene Plotinsky (2015) que las primeras cooperativas fueron creadas, en gran medida, producto de la expansión de las colonias agrarias y la migración europea, quienes traían consigo diversas ideologías y pensaban que las cooperativas eran “(…) una manera de construir una sociedad libre, moderna, democrática y solidaria. Desde las corrientes del pensamiento vinculadas al socialismo y al anarquismo se las concibe, además, como una escuela de fraternidad humana” (Plotinsky, 2015, 159). En las décadas siguientes continuaron proliferando en gran número las cooperativas en el territorio entrerriano, en particular las cooperativas agrarias.
En las últimas décadas se multiplicaron los estudios vinculados al cooperativismo entrerriano. A los trabajos pioneros de Celia López sobre Villa Domínguez (1987) y Colonia Clara y Lucienville (1994), se le sumaron trabajos sobre la Cooperativa Arrocera de Villa Elisa -de Graciela Mateo (2011)- y sobre la Cooperativa Agropecuaria de La Paz -Ferreyra (2021), Camarda (2022), Ferreyra y Camarda (2023), y Wilson (2022). También Truffer y Gamboa (2009) abordaron el estudio de las Cooperativas Agropecuarias Federadas de Entre Ríos (CAFER) y, más recientemente, Roses (2025) se focalizó en el desarrollo del movimiento cooperativo de los departamentos de Feliciano, Federal y La Paz.
En este breve trabajo realizaremos una aproximación a la expansión de las cooperativas en Entre Ríos desde fines del siglo XIX hasta la década de 1970. Aunque nos centramos en el devenir de las Cooperativas Agropecuarias y de Servicios Públicos, nuestra pretensión es más amplia para próximos trabajos. Dado que recuperar los ciclos de ambos tipos de cooperativas permite reconstruir el desarrollo del movimiento como tal, y el propio desarrollo económico de la provincia con sus correspondientes avatares.
Nuestra hipótesis de trabajo es que la expansión del cooperativismo en las primeras décadas se produjo a partir de la triangulación entre producción agraria, formación de colonias y expansión del ferrocarril. Las cooperativas agrarias se formaron, entonces, para concentrar la producción agraria producida en las colonias por las y los pequeños y medianos productores. A partir de la década de 1920 -con la expansión de los caminos- lentamente se va a ir reconfigurando la formación de las cooperativas, ya no ancladas en las localidades con estaciones ferroviarias, sino con caminos consolidados. La segunda etapa se produjo a partir del segundo plan quinquenal (1953 – 1955), el cual incentivó la instalación de un gran número de cooperativas de distintas características en todo el territorio.
- Los orígenes del cooperativismo agrario entrerriano
La provincia de Entre Ríos es un territorio que, desde muy temprano, estuvo marcado por el desarrollo de la ganadería. Esta actividad le dio renombre, sustentó su protagonismo en las guerras civiles y configuró de manera particular su organización social hasta mediados del siglo XIX. La escasez de mano de obra -acentuada por las continuas levas para servir en las luchas fratricidas- fue compensada por el carácter extensivo de las prácticas ganaderas, así como por una marcada tendencia a restringir la movilidad de las y los trabajadores y a paralizar las condiciones del mercado laboral.
A partir de la década de 1860 se inició en Entre Ríos un proceso impulsado por el Estado provincial, orientado a crear las condiciones necesarias para el establecimiento de un mercado de tierras y de trabajo, sin los cuales la expansión agraria resultaba inviable. En este contexto es importante señalar que, durante un largo período, los participantes en las campañas militares encabezadas por los caudillos provinciales habían sido recompensados con permisos de población. Sin embargo, dichos permisos no otorgaban derechos de propiedad sólidos, lo que limitaba la consolidación de un régimen jurídico estable sobre la tierra (Camarda y Serfaty, 2024, p. 3).
El desarrollo de la agricultura en la provincia dependía de la expansión de las colonias y de la red ferroviaria. En la denominada “media luna del sur”, se concentró la mayor cantidad de colonias (Paraná: 14, Colón: 16, Gualeguaychú: 43 y Gualeguay: 33) y, sobre todo, de tierras cultivadas. Mientras que, en el norte y centro, donde la agricultura tuvo menor incidencia, las colonias fueron mucho más escasas: Concordia (5), Feliciano (1) y La Paz (3). La cantidad de hectáreas otorgadas en las colonias cambió sustancialmente entre los distintos departamentos, y su distribución no siempre estuvo relacionada con el número de colonias establecidas. Sin embargo, esa distribución de tierras en colonias no coincidió con la superficie efectivamente cultivada: mientras que las colonias se extendieron de manera más dispersa, la agricultura se concentró en pocos departamentos. En efecto, Gualeguaychú, Paraná y Diamante reunieron el 32 % de las tierras en colonias, pero concentraron el 50 % de las tierras cultivadas.
En suma, hubo una concentración de la producción agraria en algunos departamentos, centralmente los de la media luna del sur. En gran parte del resto del territorio también se fundaron colonias, pero, pese al esfuerzo institucional, su desarrollo estuvo más vinculado a la ganadería que a la agricultura.

La expansión del ferrocarril en Entre Ríos tuvo -desde las últimas décadas del siglo XIX hasta mediados de la década de 1910- una línea central que conectó a Paraná con Concepción del Uruguay, donde se desprendieron líneas secundarias que conectaban a este ramal con las ciudades más importantes: Victoria, Gualeguay, Gualeguaychú, Colón y Concordia, siendo Basavilbaso el nudo conector.

El movimiento cooperativo agrario se consolidó en Entre Ríos a partir de la instalación de un grupo de colonos, en este caso judíos, que fundó el 12 de agosto de 1900 la colonia Novibuco (Colonia Lucienville), la primera sociedad agrícola israelita, con el propósito de ensayar distintos cultivos y adquirir a precios económicos los artículos que fueran necesarios para el trabajo de la tierra. La ubicación de la cooperativa en Basavilbaso no fue una casualidad: esta localidad fue el eje del ferrocarril en Entre Ríos, ya que conectaba la línea central de Paraná-Concepción del Uruguay con la proveniente del Noreste. Este punto estratégico, que permitió la concentración de silos graneros, fue un factor de mucha importancia en la consolidación de la cooperativa como un actor clave en la producción agraria provincial, que se sostuvo a lo largo de los años. Para 1974, el periódico Información Agraria describe la realidad de la cooperativa resaltando sus alcances e infraestructura:
…pudimos apreciar su poderío económico a través de sus alcances, – tienda, ferretería, repuestos, etc.- la construcción de cuatro silos, mientras que 8 están depositados y que serán instalados posteriormente, la fábrica de alimentos balanceados dotada de modernos elementos electrónicos, depósito de materiales, secadores de granos, clasificadoras de huevos etc. que estimativamente todo supera a los 1000 millones de pesos m/n y donde trabajan más de 60 personas (Información Agraria, 15/02/1974, p. 2)
La cita anterior da cuenta de la capacidad de aggiornamento y de diversificación experimentada por las actividades que hacían parte de la cotidianeidad agraria y el proyecto cooperativo que la sustentaba.
Como sostiene Graciela Mateo (2011), desde inicios del siglo XX el cooperativismo agrario presta importantes servicios a las y los asociados en materia de abastecimiento, comercialización y transformación. Aportando a un uso más efectivo de la tierra; mejorando el volumen de negocios, la calidad del producto, la eficiencia del capital y el aumento de la demanda. Un ejemplo de ello lo encontramos en La Agrícola Regional Cooperativa Limitada, de la localidad de Crespo, en el departamento Paraná.
En 1878 se instaló en la Colonia Alvear -departamento Diamante- una comunidad de alemanes del Volga, que comenzaron a producir trigo. Unos años más tarde, en 1890, compraron 6000 hectáreas a Don Ignacio Crespo, lindantes con la estación Crespo del ferrocarril Urquiza, la cual empalma los ramales que llegan en una vía a esta estación hacia Diamante y Paraná, por un lado, y hacia Concepción del Uruguay y Curuzú Cuatiá por el otro. En 1896, Otto Sagemüller, tras su desembarco desde Alemania, se instaló en ese territorio e invirtió en el desarrollo de molinos harineros.
Las dificultades en torno a la articulación entre las zonas productoras, los molinos y los puertos lo llevó, junto al gerente del banco regional Alejandro Mohor, y también a Luis Etchevehere (representante de una de las familias terratenientes más importantes y posteriormente gobernador de la provincia) al desarrollo de una cooperativa que nuclea a las y los productores. Como sostuvo Pedro Göette en la memoria de la Cooperativa de 1939:
(…) la necesidad de trabajar juntos en una colonia que habíamos fundado juntos, donde sembrábamos y cosechábamos juntos, trajo consigo la idea de trabajar juntos, en sociedad. Los colonos necesitábamos muchas cosas. No solamente comestibles, sino también arreos, máquinas, bolsas, lubricantes, etc. Si vendíamos el cereal nos pagaban lo que querían y si comprábamos alguna cosa debíamos pagar lo que nos pedían.
La Agrícola Regional Cooperativa Limitada de Crespo se fundó el 29 de abril de 1910. Durante las primeras décadas se generó un proceso de articulación entre las actividades expansivas de la cooperativa, en particular el desarrollo de silos, y los molinos de Sagemüller, que permitió un crecimiento exponencial durante esas décadas. Desde mediados del siglo XX, se produjo una expansión conjunta en relación a la promoción exitosa de granjas avícolas en la zona, para lo cual la cooperativa comenzó a producir alimento balanceado para aves y Sagemüller las instalaciones (galpones) y maquinaria. El ejemplo señalado se produjo a partir de las características de la zona en donde se encontraban instalados los molinos, la vinculación estrecha con las y los productores, la participación de actores económicos y políticos provinciales. Sin lugar a dudas, es una experiencia exitosa que, por los resultados que mostramos, no se replicó en la mayoría de las empresas molineras.

La primera estadística completa de cooperativas en Entre Ríos la encontramos recién en 1937, donde se realizó un censo cooperativo que establece el nombre, la finalidad y su ubicación. Sesenta fueron las cooperativas censadas de las cuales cuarenta y una eran agrícolas, se encontraban distribuidas en forma desigual en el territorio, con un predominio en Villaguay, Concepción del Uruguay, Concordia, Colón y Paraná y en su mayoría su ubicación se encontraba en las estaciones de ferrocarril.
Los otros tipos de cooperativa no habían logrado aún una presencia territorial importante, si bien ya se observa una expansión de las cooperativas eléctricas que en las siguientes décadas tendrán una importancia central en el crecimiento de la distribución de energía eléctrica en la provincia, tanto en el espacio urbano, como en el rural. La primera cooperativa de electrificación rural se formó en Viale y se denominó: El Quebracho, la segunda fue la de San Cipriano, que se fundó en la década de 1970. Este proceso estuvo íntimamente ligado con las necesidades propias del desarrollo productivo del sector agropecuario. En este sentido el presidente de la Cooperativa de Electrificación Rural de San Cipriano manifestaba en 1974 que “el segundo plan de electrificación rural a través de la cooperativa será en la zona de San Miguel, Villa Eliza, 3 de Febrero, Colonia Velázquez, Las Pepas, es decir una zona arrocera por excelencia, que se verá beneficiada por el uso de motores eléctricos en el bombeo de sus explotaciones” (IA, 15/02/1974, p.14), lo que destaca una conexión manifiesta entre los proyectos cooperativos de servicios y la producción. Lo mismo sucede en relación a los caminos, su mejoramiento y la ejecución del Plan Nacional de Electrificación Rural.

En la figura que presentamos a continuación ubicamos a las cooperativas agrícolas en el mapa provincial, donde se observa que en su mayoría se encuentran localizadas en las estaciones del ferrocarril o en sus inmediaciones.
En el plano institucional y de organización sectorial, cabe mencionar que la provincia fue escenario de Congresos Cooperativos desde las primeras décadas del siglo XX. Más precisamente, en 1913 se llevó a cabo el Primer Congreso de las Cooperativas de Entre Ríos, en Lucas González, con la presencia de seis entidades; el segundo se llevó a cabo el mismo año en Basavilbaso y una particularidad de interés es que allí se decidió editar un órgano propio de difusión denominado El Colono Cooperador, lo que nos permite entrever las implicancias para el movimiento que tenían las y los productores rurales organizados en colonias. En 1919 se retoma la iniciativa del evento con la celebración del Tercer y Cuarto Congreso, donde se manifestaron importantes demandas al gobierno nacional sobre la organización y regulación de las entidades cooperativas (Plotinsky, 2009)
Por su parte, el II Congreso Argentino de Cooperativas se desarrolló en Paraná en el mes de noviembre de 1921, y el gobierno provincial tuvo un rol central para su organización. Es de destacar, al mismo tiempo, que fue el único celebrado fuera de Buenos Aires, lo que da cuenta de la representatividad de Entre Ríos, ya por entonces, dentro el movimiento cooperativo argentino.

- Las cooperativas a partir de la década de 1930
Asumiendo el desafío de cuantificar el devenir del movimiento cooperativo entrerriano, y tomando como punto de referencia los dos grandes grupos de cooperativas que han motorizado este proceso expansivo -agropecuarias y de servicios públicos- consideramos relevante enfatizar en las implicancias del cooperativismo para el desarrollo productivo de la provincia, y como motor de su diversificación. Justamente, las transformaciones y la expansión de las producciones intensivas, desde la segunda mitad del siglo XX en adelante, han sido ampliamente apuntaladas por la organización en torno a cooperativas que incluso han sido el soporte para la superación de momentos de profundas crisis de rentabilidad.
Recuperar los ciclos de ambos tipos de cooperativas nos permite reconstruir el desarrollo del movimiento como tal, y del desarrollo económico de la provincia con sus correspondientes avatares.
En el caso de las cooperativas agropecuarias, podemos establecer -a partir de las cifras- tres grandes momentos de impulso expansivo, primeramente a la par del proceso de articulación territorial en torno al desarrollo de las Colonias y las estaciones de ferrocarril, como una forma de agilizar la circulación de la producción hacia los mercados -proceso que contó con un fuerte apoyo del gobierno provincial-. Un segundo momento expansivo se sitúa de manera contemporánea a la puesta en vigencia del segundo plan quinquenal y el apoyo estatal, acompañado de un fuerte financiamiento para su conformación. Por último, el tercer impulso de creación se da con el retorno del peronismo al gobierno en la década de 1970. En este sentido, a nivel provincial se constituyeron como las grandes aliadas del plan económico del gobierno de Enrique Cresto, fundamentalmente asociadas a las producciones regionales, -como la avicultura-, que habían sufrido numerosos altibajos y dificultades de comercialización en las décadas previas.[4]

Fuente: elaboración propia a partir del “Informe Provincial de Cooperativas de Entre Ríos de 1974”.
Paralelamente se consolidaron las cooperativas de Servicios Públicos; inicialmente en la década de 1930, fundamentalmente cooperativas eléctricas, para diversificarse en las décadas de 1950 y 1960, momento en que se sumaron cooperativas vinculadas al mejoramiento de caminos, agua, y electrificación rural -.[5] Este proceso no está del todo desvinculado de la estructura productiva del mundo rural. Dado que, como ya mencionamos, muchas de estas iniciativas funcionaron como apoyaturas para el desarrollo productivo y la tecnificación de viejas y nuevas actividades rurales llevadas adelante en la región.
Como afirma Graciela Mateo (2012) durante el peronismo y en particular a partir del segundo plan quinquenal se produjo una expansión de las cooperativas en la Argentina. Se multiplicaron en gran parte del territorio, siendo Entre Ríos un lugar muy propicio para ello, ya que durante ese periodo se incrementaron las explotaciones agropecuarias y se redujo el tamaño de las unidades productivas.
La política impulsora del desarrollo cooperativo del primer plan quinquenal (1946 – 1951) buscaba, en varios de sus apartados, la promoción de la conformación y fortalecimiento de instituciones cooperativas de producción, consumo, trabajo o servicios. En ese contexto, hacia 1950, en la ciudad de La Paz -y con el auspicio de las y los empresarios y dirigentes de su Sociedad Rural- se constituyó la asamblea que dio origen a la “Cooperativa Ganadera de La Paz”, con el objetivo de oficiar de consignataria de venta del ganado de sus asociados/as, a la que luego renombraron como “Cooperativa Agropecuaria La Paz Ltda.”, reafirmando la tendencia productiva que se manifestaba tanto en la provincia como en el departamento, dado que muchos/as productores realizaban actividades mixtas -agricultura y ganadería-, y gestionaron créditos para la compra de maquinarias, tractores y semillas (Ferreyra, 2021).

De acuerdo a lo reflejado en el gráfico nos encontramos con un incremento de las pequeñas y medianas explotaciones agropecuarias y con un Estado nacional muy activo en la concreción de cooperativas. Esa conjunción fue clave para la expansión de este modelo.
Las cooperativas de servicios públicos tuvieron un desarrollo tardío en relación a otros territorios de la Argentina. Como afirma Daniel Plotinsky (2015), el inicio de las cooperativas eléctricas se generó en la década de 1920, ya que las pequeñas poblaciones que presentan escasa rentabilidad, quedó en manos de los actores locales. En 1926, en la provincia de Buenos Aires, la localidad de Punta Alta, ante las tensiones que se generaban producto de los precios abusivos, una asamblea vecinal constituyó la Sociedad Cooperativa de Luz y Fuerza Eléctrica e Industrias Anexas de Punta Alta Ltda. El éxito de esta cooperativa generó réplicas en otros territorios, San Martín (Buenos Aires, 1930), Río Tercero (Córdoba, 1933), Bahía Blanca y Zárate (Buenos Aires, 1934), y otras en las provincias de Chubut, Santa Fe y La Pampa. Una década más tarde, en 1938 se realizó el Primer Congreso Argentino de Cooperativas Eléctricas, al que asistieron 54 delegados y delgadas en representación de más de 100.000 asociados y asociadas de cooperativas. Al año siguiente, se crea la Federación Argentina de Cooperativas de Electricidad y otros Servicios Públicos (FACE).

Como observamos en el gráfico, las cooperativas de servicios, en particular eléctricas, se crearon a partir de la asunción de Arturo Frondizi como presidente de la Nación y Manuel Uranga como gobernador de la provincia de Entre Ríos. En un reportaje realizado por el Diario de Paraná al gobernador electo Raúl Uranga en febrero de 1958, el mandatario desarrolló los ejes centrales que pensaba profundizar en su gestión, y afirmó que “(…) cinco serán los puntos fundamentales: pavimentación de mil kilómetros de caminos para sacar por fin a Entre Ríos del barro, el aislamiento y el atraso” (El Diario, 26/02/1958). Los otros ítems serían la colonización, “para dar tierra a los hijos de los chacareros, a los actuales arrendatarios amenazados de desalojo y a los peones entrerrianos que quieran y sepan trabajar” (El Diario, 26/02/1958), la promoción industrial, mediante “el establecimiento de fábricas que manufacturan las materias primas entrerrianas que producimos masivamente pero que son transformadas fuera de la provincia, por lo que Entre Ríos se halla colocada en la condición de colonia de Buenos Aires y Santa Fe” (El Diario, 26/02/1958), y la creación de fuentes de energía. Sobre este aspecto resaltó su necesidad hasta que la Nación construya la presa Salto Grande, y por ultimo refirió a la reforma del sistema educativo.
- Conclusiones
Reflexionar sobre el desarrollo histórico de las cooperativas en Entre Ríos implica reconocer la centralidad que han tenido como actores socioeconómicos dichas entidades en la provincia. Su relevancia dentro del entramado productivo se remonta a los inicios del siglo XX, de la mano de la expansión de la colonización agrícola y de los avances en torno a la infraestructura ferroviaria. Este no ha sido el único impulso expansivo, también de la mano de la diversificación productiva y las necesidades propias del desarrollo regional se ha impulsado la creación de cooperativas en otros períodos históricos.
A lo largo de las páginas del presente estudio destacamos la relevancia que cobraron dentro de este entramado las cooperativas agropecuarias y las de servicios públicos. Las cuales, a su vez, han sido apuntaladas en muchos casos por políticas públicas y esfuerzos de actores socio productivos enfocados en la articulación de las condiciones materiales y relacionales necesarias para el sostenimiento de la economía regional y el mejoramiento de las condiciones de vida en el territorio.
La preeminencia de las dos tipologías de cooperativas no responde a objetivos diametralmente opuestos, sino que pretende dar respuesta a las problemáticas propias de cada momento histórico y se articula como apoyatura al desarrollo socioeconómico de la provincia y el sostenimiento de las producciones regionales.
Observamos, entonces, que las políticas públicas realizadas desde fines del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX de colonización y de infraestructura ferroviaria posibilitó la proliferación de cooperativas agropecuarias en las zonas rurales vinculadas a la agricultura. Una segunda etapa, se produjo a partir de los beneficios que otorgó el segundo plan quinquenal del peronismo, lo que propició la instalación de cooperativas agropecuarias en gran parte del territorio, ya no solo en las cercanías del ferrocarril, sino en la zona norte provincial. Finalmente, la expansión de la red eléctrica en la provincia, consolidó la instalación de cooperativas electrónicas hacia fines de la década de 1950.
- Bibliografía
Camarda, M. (2022). La Cooperativa y Puerto de la Paz y el desarrollo regional, 1950-2019. Tiempo de Gestión Nº 31, Primer Semestre, FCG-UADER.
Camarda, M. y Serfaty, N. (2024). El desarrollo de la ganadería y la agricultura en la Entre Ríos de fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Historia Regional, ISP Nº 3, Villa Constitución, Año XXXVII, Nº 53, Septiembre-Diciembre, pp. 1-19.
Ferreyra, A. (2021). La Cooperativa Agropecuaria de La Paz ante la crisis de la convertibilidad y sus estrategias de desarrollo (1994-2003). Revista de Estudios Marítimos y Sociales, Nº 19, julio, pp. 149-174.
Ferreyra, A. y Camarda, M. (2023). Cooperativismo y género. El caso de la Cooperativa Agropecuaria de La Paz Ltda. (Entre Ríos, 1950- 1974). Descentrada, Revista interdisciplinaria de feminismos y género, La Plata.
López, C. (1987). Cooperativismo y Cultura. Historia de Villa Domínguez: 1890-1940. Paraná. Editorial de Entre Ríos.
López, C. (1994). Panorama general de las Colonias Clara y Lucienville entre 1930 y 1940. Resistencia: Instituto de Investigaciones Geohistóricas – CONICET.
Plotinsky, D. (2015). Orígenes y consolidación del cooperativismo en la Argentina. Revista Idelcoop, N°215, 157–178. Disponible en: https://www.idelcoop.org.ar/sites/default/files/revista/articulos/pdf/revista-215-con-membretes-origenes_y_consolidacion_del_cooperativismo_en_la_argentina.pdf
Roses, P. A. (2025). Las cooperativas en el lejano norte entrerriano: un análisis de su devenir en los departamentos de Feliciano, Federal y La Paz. Ejes De Economía Y Sociedad 9(16), 1–20.
Truffer, I. y Gamboa, D. (2009). Las Cooperativas Agropecuarias Federadas de Entre Ríos (CAFER) en la trama innovativa agrícola local. 2000-2009. XXVII Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología. VIII Jornadas de Sociología de la Universidad de Buenos Aires. Asociación Latinoamericana de Sociología, Buenos Aires.
Wilson, C. (2022). Transformaciones productivas e impactos en el territorio de la Cooperativa Agropecuaria de La Paz, Entre Ríos (1995-2009). Revista Idelcoop, Nº 237, pp. 105-129. Disponible en: https://www.idelcoop.org.ar/sites/www.idelcoop.org.ar/files/revista/articulos/pdf/2_experiencias_-_calp.pdf
Notas al pie
[1] INES-CONICET-UNER, UADER. Correo electrónico: karen.catelotti@uner.edu.ar
[2] INES-CONICET-UNER, UADER. Correo electrónico: maximiliano.camarda@uner.edu.ar
[3] INES-CONICET-UNER, UADER. Correo electrónico: cristianjswilson26@gmail.com
[4] Ver figura: evolución de la creación de cooperativas agrícolas y ganaderas 1928-1974.
[5] Ver figura: evolución de la creación de cooperativas de Servicios Públicos 1928-1974.
Cómo citar
Catelotti, K., Camarda, M. y Wilson, C. J. (2025). Una aproximación histórica a las cooperativas de Entre Ríos. Revista Idelcoop, (247). ISSN Electrónico 2451-5418. Recuperado de https://testwp.idelcoop.org.ar/revista/articulo/una-aproximacion-historica-a-las-cooperativas-de-entre-rios/
Licencia
Esta obra está bajo una licencia CC BY-NC-SA 4.0
Artículos vinculados
-
TEORIA Y PRACTICA DE LA COOPERACION
Los primeros cien años de la colonización judía en Argentina